El alumnado de 3º de ESO acaba de regresar de un viaje a Barcelona que, sinceramente, nos ha dejado a todos con las pilas cargadas y las piernas un poco temblorosas. Han sido dos días intensos donde el modernismo, la convivencia y el ritmo de la gran ciudad han sido los protagonistas.
Empezamos la aventura en el Park Güell, rodeados de los mosaicos de Gaudí y disfrutando de unas vistas increíbles. Desde allí, nos propusimos el reto de conquistar la ciudad a pie. Bajamos por la Sagrada Familia y el Paseo de Gracia hasta llegar a Plaza Cataluña, descubriendo que el «está aquí al lado» de los profesores es una medida de distancia bastante optimista… ¡Caminamos tanto que hasta el suelo de Barcelona nos parece ahora familiar! Por suerte, el metro se convirtió en nuestro mejor aliado para darnos un respiro y movernos por la ciudad como auténticos expertos.
También tuvimos tiempo para el misterio con un Escape Room urbano por el Barrio Gótico y el Eixample. Pero más allá de los monumentos y las actividades, nos quedamos con las risas en el albergue, el tiempo compartido y alguna que otra lección aprendida por el camino.
Volvemos a Sabiñánigo con la mochila llena de anécdotas, fotos y ese cansancio reconfortante de haber vivido una experiencia inolvidable.


