Este 14 de enero, nosotras como alumnas de 1° Bachillerato científico, hemos experimentado en primera mano lo que hay detrás de una jornada de donación de sangre.
Previo a este día fuimos a Zaragoza, al banco de Sangre Y Tejidos. Aprendimos conceptos, aclaramos dudas y nos enseñaron algunos lugares de la instalación como por ejemplo las máquinas donde determinan el tipo de sangre, unas máquinas muy interesantes que giraban y separaban los tres compuestos de la sangre, y otra instalación ¡a -20Cº! donde se puede conservar el plasma. Nos dimos cuenta de que el banco no era solo para la donación de sangre, tiene miles de aplicaciones más, reservan partes del cuerpo como huesos e incluso córneas de ojos o leche materna.
Sin duda alguna lo que se quedó más grabado en nuestra mente, y hablo por todas, fue enterarnos de que podemos salvar la vida de alguien dedicando sólo 10 minutos del día. Tu donación no solo beneficia a la persona donada, al mismo tiempo te ayuda a regenerar tus células y purificar tu organismo, obviamente siempre y cuando cumplas con los requisitos correspondientes. Se nos explicó que para salvar una vida, a veces, se pueden necesitar más de una bolsa, que son 0,5 L, por eso hay campañas de concienciación, nunca es suficiente. Es más, animan a los donantes que lo hagan de manera regular porque la sangre tiene compuestos que no duran demasiado tiempo.
Aunque todo esto tuvo mucho peso para nuestro aprendizaje no se compara con el hecho de verlo en acción, ver cómo va saliendo la sangre o clavan la aguja. Ahora, si bien no pudimos donar, nos sentimos muy agradecidas de todas las personas que con este pequeño acto contribuyeron a la mejora de personas enfermas.
Al final los resultados han sido muy buenos, han donado más de 30 personas ¡En 3 horas y media! Incluso habrían sido 40 pero no todo el mundo cumplía los requisitos. Estos datos suponen más o menos a 10 personas por hora, teniendo en cuenta que había cuatro camillas no hubo momentos en los que la Biblioteca estuviera vacía o sin cola de espera.
Todas nosotras estamos muy orgullosas de los donantes, pues si bien hay gente que dona regularmente ha habido 11 nuevos donantes que esperamos que se conviertan en donantes regulares. Es muy importante conseguir nuevos donantes debido a que significa ampliar el abanico de opciones de sangre. Por ejemplo, si contamos con diez donantes cuya sangre es B negativo, su donación solo puede destinarse a un grupo limitado de receptores. En cambio, si se incorporan donantes con sangre O negativo, que es el tipo de sangre donante universal, se incrementan las posibilidades de compatibilidad. De este modo, la sangre disponible no solo beneficia a un grupo concreto de personas, sino que puede utilizarse para atender a un mayor número de pacientes que lo necesiten.
A pesar de que nosotras no podemos contribuir aún a este acto, junto a algunos profesores organizamos pequeñas jornadas en estas 3 horas y media de conciertos en los que alumnos del instituto que también van al conservatorio tocaron algunas piezas para suavizar el ambiente. Igualmente, llevamos comida y bebida para que los donantes repusieran fuerzas como bizcochos, limonada, galletas… y el propio banco de sangre trajo bocadillos.
En definitiva, esta experiencia nos ha ayudado a entender mejor la importancia de la donación de sangre y todo lo que hay detrás de ella. Nos dimos cuenta de que es un gesto muy simple que no lleva mucho tiempo, pero que puede salvar muchas vidas.
Verlo en persona nos hizo valorarlo mucho más y ser conscientes del trabajo del personal y del compromiso de los donantes. Aunque todavía no podamos donar, nos vamos con una gran lección y con la idea clara de que, en cuanto podamos, participaremos y animaremos a los demás a que lo hagan, porque donar sangre marca la diferencia.


